Perché Kijimea é diverso dagli altri?
La maravilla del intestino
El intestino es una auténtica maravilla: además de absorber los nutrientes de los alimentos, se encarga de defender el organismo frente a los agentes patógenos y desempeña un papel importante en el equilibrio hormonal. Todo esto convierte al intestino en el centro de nuestro bienestar.
Sin embargo, factores como el estrés o una alimentación desequilibrada pueden afectar la actividad intestinal y, por lo tanto, nuestro bienestar general: el transporte de los alimentos en el intestino se ralentiza y tarda mucho más. Esto puede manifestarse como un tránsito intestinal irregular o incluso estreñimiento. Además, los gases acumulados pueden causar una molesta hinchazón abdominal. El resultado: nos sentimos incómodos y pesados.
Con metilcelulosa de alta pureza
Kijimea Regularis contiene metilcelulosa de alta pureza y de origen natural. Estas fibras naturales se expanden en el intestino al absorber agua. De este modo, pueden proporcionar un suave impulso de distensión al intestino.
Con niacina: apoyo para la mucosa intestinal
Como apoyo adicional para el intestino, Kijimea Regularis contiene vitamina B3, también conocida como niacina, que favorece la estructura y la función de la mucosa intestinal. Una mucosa intestinal sana constituye un entorno óptimo para el desarrollo de la flora intestinal y, por lo tanto, es fundamental para la salud intestinal.
Fibra para tu intestino, sin inconvenientes
Las fibras alimentarias cumplen una función importante en la digestión: en el intestino delgado absorben agua, aumentan el volumen de las heces y así estimulan la digestión.
Según la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE), los adultos deberían consumir entre 30 y 40 gramos de fibra al día. Sin embargo, la mayoría de las fibras habituales provocan un aumento de los gases, ya que son metabolizadas por las bacterias intestinales.
La buena noticia: ¡esto no ocurre con la metilcelulosa contenida en Kijimea Regularis! A diferencia de muchas otras fibras, la metilcelulosa no puede ser fermentada por las bacterias del intestino. Por lo tanto, el consumo de Kijimea Regularis no produce gases molestos.
Fácil preparación y sabor afrutado
Kijimea Regularis se puede tomar independientemente de las comidas, con suficiente líquido. Los adultos y los niños mayores de 12 años simplemente deben disolver una cucharada dosificadora (aprox. 10 g) de Kijimea Regularis en un vaso con unos 150-200 ml de agua (sin gas), remover brevemente, ¡y listo para disfrutar!
Para niños de 6 a 12 años, se recomienda disolver media cucharada dosificadora en unos 75-100 ml de agua (sin gas).
Además, Kijimea Regularis tiene un sabor afrutado y refrescante: ¡pruébalo!
Buena tolerancia
Kijimea Regularis no contiene lactosa ni gluten. No se conocen efectos secundarios ni interacciones. Gracias a su buena tolerancia, Kijimea Regularis también es apto para niños.
Sin embargo, factores como el estrés o una alimentación desequilibrada pueden afectar la actividad intestinal y, por lo tanto, nuestro bienestar general: el transporte de los alimentos en el intestino se ralentiza y tarda mucho más. Esto puede manifestarse como un tránsito intestinal irregular o incluso estreñimiento. Además, los gases acumulados pueden causar una molesta hinchazón abdominal. El resultado: nos sentimos incómodos y pesados.
Según la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE), los adultos deberían consumir entre 30 y 40 gramos de fibra al día. Sin embargo, la mayoría de las fibras habituales provocan un aumento de los gases, ya que son metabolizadas por las bacterias intestinales.
La buena noticia: ¡esto no ocurre con la metilcelulosa contenida en Kijimea Regularis! A diferencia de muchas otras fibras, la metilcelulosa no puede ser fermentada por las bacterias del intestino. Por lo tanto, el consumo de Kijimea Regularis no produce gases molestos.
Para niños de 6 a 12 años, se recomienda disolver media cucharada dosificadora en unos 75-100 ml de agua (sin gas).
Además, Kijimea Regularis tiene un sabor afrutado y refrescante: ¡pruébalo!
La maravilla del intestino
Sin embargo, factores como el estrés o una alimentación desequilibrada pueden afectar la actividad intestinal y, por lo tanto, nuestro bienestar general: el transporte de los alimentos en el intestino se ralentiza y tarda mucho más. Esto puede manifestarse como un tránsito intestinal irregular o incluso estreñimiento. Además, los gases acumulados pueden causar una molesta hinchazón abdominal. El resultado: nos sentimos incómodos y pesados.
Con metilcelulosa de alta pureza
Con niacina: apoyo para la mucosa intestinal
Fibra para tu intestino, sin inconvenientes
Según la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE), los adultos deberían consumir entre 30 y 40 gramos de fibra al día. Sin embargo, la mayoría de las fibras habituales provocan un aumento de los gases, ya que son metabolizadas por las bacterias intestinales.
La buena noticia: ¡esto no ocurre con la metilcelulosa contenida en Kijimea Regularis! A diferencia de muchas otras fibras, la metilcelulosa no puede ser fermentada por las bacterias del intestino. Por lo tanto, el consumo de Kijimea Regularis no produce gases molestos.
Fácil preparación y sabor afrutado
Para niños de 6 a 12 años, se recomienda disolver media cucharada dosificadora en unos 75-100 ml de agua (sin gas).
Además, Kijimea Regularis tiene un sabor afrutado y refrescante: ¡pruébalo!
